Una de las características más curiosas del Shar Pei es, sin duda, su lengua azulada. Esta peculiaridad se debe a un pool genético común no sólo a algunas razas de de perros orientales como los Shar Peis y los Chow Chow, sino también a otros mamíferos como la jirafa y el oso polar. A propósito de esta coincidencia, existe un mito que asegura que el Shar Pei proviene del oso y no del lobo como el resto de canes. Podríamos profundizar más en esta explicación genética pero, francamente, me parece aburridísima así que dedicaré esta entrada a relatarte una leyenda que trataba de explicar este hecho antes de que la ciencia diera respuesta al enigma.

 

Cuenta la fábula que al principio de los tiempos, vivía en lo alto de un pico sagrado un bondadoso monje rodeado de animales. El anciano cuidaba con gran cariño de todas las criaturas de la montaña. Dedicaba sus días a la recolección
de hierbas con las que elaboraba mejunjes para sanar las heridas de los animales y sus noches a orar por ellos.
Cierto día el monje cayó enfermo sin poder si quiera levantarse de la cama. Los animales, extrañados al no verlo pasear aquella mañana entre los arbustos de la meseta, acudieron a su cabaña. El moribundo anciano les explicó que sufría un mal cuyos síntomas eran absolutamente desconocidos para él. No sabía del remedio para tan extraña enfermedad ni conocía ninguna hierba que la pudiera sanar. Preocupadas, todas las criaturas se comprometieron a buscar en la Naturaleza el remedio que pudiera curar a su respetado amigo.

 

Y así fue como los pájaros surcaron todos los cielos y los monos treparon por todos los árboles del mundo. Cuentan que la cura para sanar al monje fue buscada por los peces en todas las aguas del planeta y hasta debajo de la tierra por  las pequeñas hormigas.

 

La noche cubrió el bosque con un negro manto sin que ningún animal hubiera podido encontrar la medicina para el mal del anciano. Apenadas, todas las criaturas de la montaña acudieron a velar a su adorado amigo. A pocos metros de que el Shar Pei llegara a la cabaña cayó del cielo frente a él la más brillante de las estrellas. Conmovido ante la belleza del astro, el perro entendió que los dioses le habían enviando desde el cielo el anhelado remedio. Agarró la estrella entre sus fauces y corrió hacia la cabaña para entregársela al monje. Llegó veloz junto al anciano y posó con delicadeza el astro a los pies de su lecho. Milagrosamente, el apagado rostro del religioso se llenó de luz y su debilitado cuerpo se inundó de fuerzas. Entusiasmado, el anciano se levantó de la cama y acarició con gratitud la cabeza de su arrugado amigo. Feliz, el Shar Pei lamió las manos del monje con una lengua que, tras haber sido abrasada por la fogosa estrella, pasaría a ser morada para toda la eternidad

7 Comentarios

  1. Muy bonita la leyenda, seguro que mas interesante que la explicacion genetica. Por cierto, me encanta tu blog. Comentas cosas muy interesantes….y eso que yo no tengo perro, jejeje!! Y como siempre digo, escribes y te expresas fenomenal. Sigue asi!!!

  2. Estupendo tu blog. Yo aun no tengo mi shar pei, me lo entregaran el 16 de marzo, y es super interesante todo lo que escribes.

  3. Enhorabuena! Prepárate para disfrutar de lo lindo con tu nuevo compañero! Si te surge alguna duda durante esos inquietantes primeros días no dudes en hacermela llegar y te intentaré echar una mano desde mi escasa experiencia. Un abrazo y espero que te sigas pasando por aquí

  4. muy bakan esat historia me fascino ….ya tengo un shar pei y es fantastico……es muy tierno mi perrito…..pero se enferman de la nada

  5. De donde has sacado esta historia? no es esta la historia que había escuchado sobre la lengua azulada, imagino que habrá varias. Yo había oído la del dragón que odiaba el día y le encantaba la noche, y un día lamió el cielo nocturno, y los dioses enfadados le castigaron dejándole la lengua oscura a el y a sus descendientes. Bueno imagino que ambas no serán las únicas que existan. Pero a mi la que más me convence es aquella que dice que se creía que los perros de boca negra al ladrar ahuyentaban los malos espíritus y teniendo en cuenta lo supersticiosa que llega a ser la gente… por ese motivo se elegían a los que tenían el paladar mas negro y la boca mas negra, aunque cuando pasan calor la lengua se les aclara un poco!

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