barney Archivos - Mi Shar Pei

barney

by -
1 471

Hace ya mucho que no entro por aquí y os aseguro que no es por falta de ganas sino más bien por falta de tiempo.  La voracidad del día a día me absorbe y me resulta casi imposible encontrar un hueco para sentarme tranquilamente frente al ordenador y hablaros de Barney y de sus peripecias.

Hoy, por fin he encontrado el momento y la verdad es que no sé ni por dónde empezar.  He releído algunos posts antiguos y me parece que haya pasado una eternidad desde entonces.  Barney ya no es para nada el cachorro del que os hablaba hace un par de años y que me daba mil quebraderos de cabeza con sus papilomas y sus anginas.  Mi Shar Pei es ahora un perro fuerte y sano aunque eso sí, sigue padeciendo con sus ojitos y al final me he decidido a operarlo de entropión cuando pase el verano.  Os mantendré informados XD.

Pero en fin a lo que iba…  Me sorprende mucho al releer el blog lo mucho que Barney ha cambiado en apenas un año.   Mantiene muchos rasgos de su personalidad intactos desde que era un cachorro pero ha cambiado otros según ha ido pasando el tiempo.  Supongo que, como las personas, los SharPeis también maduran.

Mi pequeño sigue siendo un perro tranquilo y cariñoso.  Le encanta que lo acaricie y frotar su cabeza contra mis piernas mientras ronronea como un gato en muestra de afecto.  Poco a poco nos hemos ido conociendo y comprendiendo de una forma muy natural.  Es muy listo.  Entiende un montón de cosas, conoce y respeta las normas y nos hace caso en todo aunque sea a regañadientes.   Es muy gracioso verle tumbarse de golpe frente a la ventana mientras deja clara su resignación con un fuerte resoplido cuando él quiere jugar y le decimos que nos deje tranquilitos ver la tele por las noches.

Donde más ha cambiado su forma de comportarse es en la calle.  Antes le encantaba pasarse horas en el parque jugando con otros perros.  Le daba igual que le gruñeran o le mordieran, él insistía e insistía hasta que los demás perros se hacían amigos suyos aunque fuera por pesado.  A mi esto me resultaba muy curioso ya que estaba harta de leer que esta raza se caracterizaba por su independecia y creía que realmente, mi Shar Pei era singular en este aspecto pero no,  simplemente era muy pequeño todavía.

Ahora va a su bola.  Saluda y tal pero no intima con nadie. Prefiere pasarse las horas escarbando el suelo en busca de piedras aunque confieso que en alguna ocasión ha conseguido tesoros más valiosos: Bocas de riego para ser más exactos…  Espero que el concejal de urbanismo no llegue nunca a este post.

Aún así, Barney conserva sus amigos íntimos: Eco, un Shar Pei con el que curiosamente sigue jugando como cuando era un cachorro y Dina, su sobrinita postiza a la que defiende a base de ladridos cuando otro perro le molesta.  Me resulta muy curioso verlo en ese papel protector porque hasta hace muy poco, nunca le había escuchado ladrar de “mal rollo” a nadie.

¿Y vosotros?  ¿También habéis notado cambios en el carácter de vuestros Peis con el paso del tiempo?

by -
2 152

Sabía que tenía esto un poco desamparado pero…  ¿Tres meses sin escribir?  ¡Qué dejadez la mía! Casi me da un síncope cuando he visto que todavía salía en portada el macro papiloma de Barney. ¡Pero si desapareció hace meses!  Y ojo, no desapareció de cualquier forma sino que se volatilizó de la noche a la mañana como por arte de magia. ¡Aquel numerito estuvo a la altura del mismísimo  Houdini!  Viendo esto, me he sentido obligada a subir una fotito más reciente de Barney.  Con lo guapetón que está no me gustaría que pasara a la historia como “La Coliflor a un Shar Pei pegada” por culpa de mi vagancia.


La verdad es que si no he escrito mucho más desde entonces ha sido porque realmente no nos ha ocurrido nada digno de mención.  Barney ya es todo en gentleman y me da muy pocos disgustos.  Su salud es inmejorable y conoce y respeta siempre  casi siempre las normas.  Aún así, tengo que sacar tiempo para contaros una peripecia bastante reciente que no tiene desperdicio: El día que Barney se enfrentó al macho Alpha del parque.  ¡Ya era hora de que le plantara cara a ese abusón!

Espero que no pasen tres meses más hasta que me anime a escribir esa historia pero por si acaso y hasta entonces, os invito a todos a uniros a nuestra página en Facebook.  Ahí entro casi a diario y respondo a vuestros comentarios con mucha más rapidez que si me los dejáis en el blog. La verdad es que poquito a poco se han ido sumando a la página más y más personas y hoy por hoy, formamos un grupo bastante majo de amantes de la raza.  Entre todos ponemos nuestras dudas y experiencias en común, compartimos fotos y vídeos de nuestros Peis y en definitiva, pasamos muy buenos ratos a costa de nuestros arrugados amigos.   Espero veros por ahí muy pronto.

Un besote de mi parte y un lametón de la de Barney

by -
6 402
“¡Ohhh! ¡Que monada!” Exclamaba esta mañana una chica al cruzarse con mi Shar Pei. Enternecida, se ha agachado para acariciarle. Barney todavía zarandeaba alegremente su rabo cuando un estremecedor chillido ha roto la dulzura del momento. “¡Arggg! ¡Que asco por Dios!” Barney, miraba a la joven extrañado ladeando la cabeza. Yo también observaba, sin entender nada, como huía despavorida calle abajo. Cuando la he perdido de vista, he mirado a Barney intentando encontrar en su arrugada carita el por qué de tal extraña actitud. Mi peludo compañero, me observaba con esa abierta sonrisa que siempre nos acompaña durante los paseos. Cuando he visto su enorme boca abierta de par en par, lo he entendido todo.


No os había contado que desde hace varios meses mi familia ya no se compone de dos humanos y un perro sino que ha aumentado con un miembro más. Ahora somos dos humanos, un perro y un papiloma enorme. Reconozco que este nuevo pariente es más bien feo y entiendo que a la chica le haya dado un poco de repelús conocerlo aunque sigo pensando que su reacción ha sido un tanto desmesurada. 

Los papilomas son tumores benignos que aparecen en la piel. Su aspecto es francamente desagradable. Se trata de una especie de granos grisáceos que se agrupan formando algo parecido a una coliflor. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo del perro pero lo más habitual es que se presenten en zonas húmedas y gelatinosas. Barney, por ejemplo, tiene el suyo en el labio inferior. Cuando tiene la boca cerrada no se ve pero cuando la abre….
Todo empezó con un par de granitos diminutos que poco a poco se fueron multiplicando y aumentando de tamaño hasta llegar alcanzar dimensiones inimaginables. Los papilomas no son perjudiciales para la salud aunque, dependiendo de dónde aparezcan, pueden resultar molestos. Con el de Barney tengo un problema. Resulta que cuando juega a lo bruto le suele terminar sangrando y pone perdidos a los otros perros. En una ocasión, una señora casi me pega porque pensaba que mi perro había desangrado al suyo.

Normalmente, los papilomas desaparecen solos pero si no es así pueden extirparse mediante una sencilla intervención quirúrgica. Para evitarle una anestesia, hemos decidido quitárselo el mismo día en el que le operen de entropión. Hace siglos que no me hago un chequeo médico y me estoy planteando hacerle dos operaciones de cirugía estética a mi perro… Sospecho que estoy perdiendo el juicio.